10 de julio del 2020
El Ejército Mexicano tiene la seguridad de todos los mexicanos en sus manos, pero algunos soldados ahora dejan las armas y toman las máquinas de coser para confeccionar el equipo utilizado por médicos militares que atienden el nuevo coronavirus.
Cada hilo ensartado termina en un traje quirúrgico para atender COVID-19. Las manos del Ejército Mexicano no paran de fabricar vestuario hospitalario en la contingencia.
El capitán Miguel Ángel González asegura que todo el personal del Ejército que se encuentra laborando en este taller, 110 personas, 60 mujeres y 50 hombres, está redoblando esfuerzos con mucho gusto y mucho orgullo.
Personal militar trabaja en estos talleres de lunes a sábado, elaboran equipo táctico y al mismo tiempo ropa de hospital.
Como parte del PLAN DN-III, la Fábrica de Vestuario y Equipo de la Secretaría de la Defensa Nacional, corta, cose y ensambla 30 mil batas quirúrgicas, 72 mil zapatones quirúrgicos, otros 72 mil gorros y 500 uniformes quirúrgicos desechables.
Son para el Sistema Nacional de Salud y hospitales del Ejército que atienden la pandemia.
Laura Martínez es soldado del Ejército y cose de 7 de la mañana a 4 de la tarde. Su orgullo dice, es vestir a los héroes.
… Para mí es un orgullo. Con esto estamos ayudando a la gente, me siento orgullosa como mexicana…
Soldado Laura Martínez Zerón, auxiliar Fábrica de Confección “C”, Sedena.
Antes de ser empacadas, las piezas pasan por hasta 6 supervisiones de calidad. Todo para garantizar la seguridad del personal de salud en la línea de fuego.
A un lado, en el mismo taller, se encuentran las banderas monumentales que el Ejército sigue pintando y cosiendo.
El esfuerzo es distinto pero también va por México.
Fuente: UNOTv


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