Joven madre muere al ser baleada: su familia donó sus órganos

El pasado lunes 27 de septiembre, Mona Rodríguez, de 18 años, se agarró a golpes con una joven de 15 años a las afueras de la Millikan High School, en Long Beach, California. Cuando intentó huir de la escuela a bordo del auto de su novio, un guardia de seguridad le disparó al vehículo y una bala impactó en su cabeza.

A pesar de que la mujer, mamá de un bebé de apenas cinco meses, fue llevada de inmediato a un hospital local, los médicos ya no pudieron salvarla y la declararon con muerte cerebral al poco tiempo, sin embargo, su familia no quería quitarle el soporte vital, pues aún tenían una remota esperanza de que pudiera salvarse.

No obstante, todos los esfuerzos del personal de salud y la ilusión de sus seres queridos no pudieron devolverle la salud a la joven, y este miércoles fue desconectada por médicos del Long Beach Memorial Medical Center de California, donde estaba internada desde el día en que el oficial Eddie González le disparó.

La familia de Mona aún está en exigencia de justicia pese a que el oficial escolar ya fue despedido y es investigado por las autoridades californianas. Sin embargo, su dolor se compensó un poco al saber que la mamá del pequeño Isael vivirá ahora en cinco personas, ya que fueron donados sus órganos.

De acuerdo con Telemundo, el abogado de la familia, Luis Carrillo, informó que ya fueron trasplantados con éxito el corazón, los pulmones, el hígado y los dos riñones de Mona. Al respecto, Oscar, uno de los hermanos de la madre adolescente afirmó que ahora otras familias tendrán la oportunidad de luchar.

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Así fue el asesinato de Mona


La semana pasada, Mona fue a buscar a una joven con la que tenía problemas previos y riñeron afuera de donde estudiaba ésta, sin embargo, una vez que terminó la pelea, la muchacha latina subió al auto donde la esperaban su novio y su hermano. Lso testigos y videos refieren que el guardia escolar intentó detener le auto pero al no lograrlo, le disparó.

Una de las balas atravesó la ventana y le dio directamente a Mona en la cabeza. La joven madre de un niño de cinco meses fue llevada de emergencia al hospital, pero el daño ya era irreversible y tuvo muerte cerebral. Su familia dijo entonces que ella y los tripulantes del auto no estaban armados, por lo que no había justificación para que el oficial abriera fuego contra ellos.

De acuerdo con la ley de California, los guardias escolares no puede disparar a no ser que su vida o de alguien más estuviera en riesgo real -lo cual no ocurrió en este caso-, además, los unformados tienen prohibido abrir fuego contra coches en movimiento.